martes, 18 de octubre de 2016

Por la vida como Gary Oldman


en el quinto elemento, pero más mona ¡eh! :-D


Ya han pasado 4 meses y 15 días desde que terminé la radioterapia en las menínges y mi cabeza luce, más o menos, como la de la foto, mitad con pelo y mitad sin pelo. Aún no sé si esta alopecia será permanente o temporal, de momento los pañuelos y una peluca son mis aliados, porque con las dos cicatrices que tengo en la cabeza, por las craneotomías a las que me he sometido, no me apetece ir luciendo calva.

Sin embargo, medio calva y todo, estoy feliz, porque la última resonancia cerebral salió limpia y eso es más importante para mí que un cabello bonito, el cual puede ser sustituido.

No os creáis lo que dicen los anuncios publicitarios, sobre lo transcendental que es el cabello para sentirnos mujeres bellas y jóvenes, pues la verdadera belleza es imperceptible, la verdadera belleza viene del alma y no de la apariencia física.

Eso sí, aunque la apariencia física no debe definirnos como personas, hay que mantener hábitos de vida saludables para mejorar nuestra calidad de vida. Es importante, y no me canso de repetirlo, que cuidemos nuestra alimentación y hagamos ejercicio físico, un organismo bien nutrido y fuerte nos ayudará a llevar mejor los tratamientos y sus efectos secundarios.