martes, 20 de noviembre de 2012

AMA-GI Libertad, retorno a la Madre


1 de Diciembre de 2012

Es un evento TEDx de TED realizado en coordinación con TEDxWomen y TEDxValencia.

Será realizado en la ciudad de Valencia y transmitido en livestream a las comunidades de TEDxWomen de todo el mundo. Tendremos la oportunidad de escuchar a ponentes de gran calidad humana, profesional y comunicativa en vivo y en conexión directa con el evento global realizado en Washington, unido a actuaciones artísticas y un programa de actividades previo y posterior para favorecer la conexión y un debate profundo con la comunidad.

Visión

Ser uno de los eventos TEDxWomen de referencia a nivel mundial que ofrecerá un espacio donde escuchar la voz de personas y profesionales que juegan un papel crítico de innovación en la economía, la política, la cultura, la educación, el medio ambiente, la salud, etc.

Persigue ofrecer a la ciudadanía un intenso programa de sesiones y actividades diseñadas para explorar estrategias y buenas prácticas que permitan acelerar el empoderamiento de las mujeres y también de los hombres en todo el mundo, al tiempo que se reflexiona sobre los requerimientos para la construcción de una nueva socioeconomía desde identidades y organizaciones libres, diversas, plurales, sostenibles e igualitarias.

A su vez, pretende ser un foro para el intercambio de emociones, ideas y experiencias, contando con acciones para que las personas participantes de la Comunidad TED puedan alcanzar mayor visibilidad y entrar en contacto, estableciendo redes y lazos de cooperación.

Misión

Trasmitir ideas y emociones que merecen ser difundidas y que inspiren a las personas a crear FELICIDAD en sí mismas y en el mundo.

Valores 

Son Felicidad, Unidad, Amor, Libertad, Diversidad, Igualdad, Empoderamiento individual y colectivo, Soberanía ciudadana, Innovación y Sostenibilidad.

Entradas

http://tedxvalenciawomen.com/tedxvlc-women 2012/comprartusentradas/

El papel del cónyuge es esencial en la supervivencia del enfermo oncológico, según investigaciones recientes




  • Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
  •  
  • 19 de noviembre de 2012
  • - Imagen: Éamonn -El cáncer afecta no solo a los pacientes, sino también a los familiares más allegados que cuidan de ellos, como la pareja. El papel del cónyuge es esencial en la supervivencia a medio y largo plazo de los enfermos oncológicos. Sin embargo, tampoco hay que olvidar el bienestar del cuidador, ya que solo con energía plena puede ayudar de forma efectiva a su pareja enferma. En este artículo se aborda el valor del respaldo social en el manejo y el tratamiento del cáncer y de la adecuada comunicación para una buena relación paciente-cónyuge.
    Los pacientes con cáncer de pulmón localmente avanzado sobreviven más tiempo tras el tratamiento que los pacientes solteros, según un nuevo estudio presentado en el Simposio Multidisciplinario de Oncología Torácica de 2012, celebrado en Chicago (EE.UU.). Los autores, de la Universidad de Maryland, atribuyen esta mejora de la supervivencia al mayor apoyo del cónyuge. Aunque el análisis es de tamaño reducido (170 voluntarios), los resultados son importantes porque se suman a otros trabajos que habían llegado a conclusiones parecidas.
    Una investigación publicada en la revista 'Cáncer', en 2009, indicaba no solo que la pareja es beneficiosa para los pacientes, sino que un proceso de separación paralelo a la enfermedad podría influir de forma negativa en los índices de supervivencia. Los voluntarios estudiados padecían la forma más común decáncer de pulmón (células no microcíticas) en estadio bastante avanzado, tratados con quimioterapia y radioterapia entre 2000 y 2010. Tres años después del tratamiento, el 33% de los pacientes emparejados seguía con vida, frente al 10% de los solteros. Las mujeres con pareja tenían el índice más alto de supervivencia (46%), y los hombres solteros la más baja (3%). Las mujeres solteras y los hombres emparejados mostraron el mismo índice (25%).
    Los resultados sugieren la importancia del respaldo social en el manejo y el tratamiento de los pacientes con cáncer. Los científicos concluyen que este hallazgo, sumado a unos mejores mecanismos de apoyo, podría tener más impacto en el aumento de la supervivencia que muchas nuevas técnicas terapéuticas. Por tanto, parece esencial no solo la búsqueda de nuevos fármacos y tratamientos, sino también la exploración de nuevas formas para respaldar mejor a los pacientes.

    Enfermo de cáncer y pareja: la comunicación beneficiosa

    La cónyuge del enfermo de cáncer puede sufrir una angustia emocional comparable a la del propio paciente
    Una buena comunicación es esencial para ofrecer el respaldo y apoyo adecuado a una pareja que sufre cáncer. En esencia, implicahablar de forma abierta y honesta sobre los pensamientos y emociones, como el miedo, de ambos miembros de la pareja. También supone aprender a escuchar de verdad. No es tarea fácil, porque en ciertos momentos puede caerse en el reproche y en la búsqueda de culpas.
    Hay técnicas que pueden ayudar a que la comunicación sea beneficiosa:
    • Escucha activa, es decir, concentrarse en entender lo que está contando la pareja, no en lo que se va a decir después.
    • Tratar de no asumir que se sabe lo que piensa o siente la pareja. Asimismo, dejar el tiempo necesario al paciente para que encuentre las palabras que desea utilizar sin presionar. Es recomendable hablar de forma alternada y sin interrumpirse el uno al otro.
    • Describir los sentimientos negativos sin culpabilizar a la pareja.
    • Evitar la crítica, el sarcasmo, los insultos, la injuria y los gritos.
    • No tratar de resolver problemas importantes en una sola conversación.

    Emociones y diálogo sobre el cáncer

    Las mayores dificultades en la comunicación se dan por la complejidad de las emociones que surgen tras el diagnóstico, incluso en las parejas que nunca han tenido problemas para dialogar. Hay que tratar temas espinosos, como la sexualidad, las limitaciones físicas debidas al tratamiento y la muerte. Muchas investigaciones indican que un buen diálogo (con el cónyuge y también con los médicos) ayuda al paciente a tomar mejores decisiones que pueden influir de forma directa en la supervivencia a largo plazo, al mismo tiempo que mejoran su bienestar y calidad de vida. Así, los pacientes están más satisfechos con la atención que reciben y se sienten con más control; están más predispuestos a cumplir con el tratamiento; se sienten más informados; o están más inclinados a participar en un ensayo clínico.
    Para ayudar a generar un ambiente propicio para el diálogo, los especialistas aconsejan:
    • Hablar sobre las opciones de tratamiento y asistir juntos a las citas con el médico.
    • Elegir momentos para dialogar en los que ambos estén libres de distracciones.
    • Hablar también sobre temas habituales no relacionados con la enfermedad.
    • Ser honestos en todos los sentimientos, tanto los positivos como los negativos, puesto que son reacciones normales. Ocultar las emociones puede crear distancia en la pareja.
    • Conversar sobre la diferencia en los sentimientos (un miembro puede ser más optimista que el otro).
    • Contarse de forma habitual como uno se siente en términos físicos y emocionales. Así la pareja es consciente de las necesidades concretas de un momento determinado.

    Pareja del enfermo de cáncer: cómo cuidarse

    El papel del cónyuge en una situación de cáncer no es fácil. Varias investigaciones han constatado que pueden sufrir una angustia emocional comparable a la de los propios enfermos. Incluso ciertos estudios lo han relacionado con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular o enfermedad cardíaca. Por tanto, es esencial que el cónyuge no se olvide de sí mismo y trate de atender sus propias necesidades. Esto significa no olvidarse acudir al médico cuando sea necesario, dormir lo suficiente, practicar ejercicio, seguir una dieta saludable y continuar con su rutina cuando sea posible.
    Es importante que no se sienta culpable cuando dedique tiempo para él mismo. Así, se sentirá con más energía para cuidar a su familiar. La pareja del paciente debe buscar actividades con las que disfrutar; hacer un esfuerzo para mantenerse al día; considerar unirse a un grupo de apoyo para cuidadores; y no intentar hacerlo todo solo, sino pedir la ayuda.
    Fuente: Consumer

    Las células tumorales se alían con las sanas para extender el cáncer de colon

    Un nuevo estudio del IRB Barcelona que publica la revista Cancer Cell revela que las células tumorales de colon necesitan aliarse con las células sanas para poder colonizar los órganos durante el proceso de metástasis. El hallazgo abre la puerta a sustanciales mejoras en el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes con este tipo de cáncer.

    Un equipo de investigadores del Institut de Recerca Biomèdica (IRB Barcelona), liderado por Eduard Batlle y Elena Sancho, ha descubierto que la capacidad de un cáncer de colon para hacer metástasis recae en las células sanas que envuelven el tumor, el denominado estroma.
    A pesar de que la hipótesis de la complicidad del estroma ha sido largamente debatida, esta es la primera vez que un artículo señala la función fundamental de las células sanas del entorno para la instauración de metástasis en un tipo de tumor específico.
    Es la primera vez que un artículo señala la función fundamental de las células sanas  para la instauración de metástasis en un tipo de tumor específico
    El descubrimiento, que publica mañana en portada la revistaCancer Cell, supondría un beneficio para los pacientes ya que en poco más de cinco años se contaría con un test para predecir las recaídas y adaptar el tratamiento según el pronóstico.
    A través del análisis de 345 casos de pacientes de cáncer de colon extraídos de bases de datos públicas y con muestras de pacientes facilitadas por tres hospitales de Barcelona, el equipo ha podido señalar a los actores principales en un proceso de metástasis de colon.
    Para los autores, cuando las células madre tumorales llegan al hígado, órgano habitual de las metástasis de colon, liberan al ambiente una molécula denominada TGF-beta. Las células del entorno, como los macrófagos, leucocitos, fibroblastos y células endoteliales, responden a la presencia del TGF-beta liberando otras moléculas.
    Los científicos han comprobado que la producción de Interleucina-11 (IL-11) por parte de las células del entorno tumoral inducen en las células madre tumorales una serie de cambios genéticos que le confieren la capacidad de sobrevivir en el nuevo órgano colonizado.
    “Hasta ahora para saber si un paciente de cáncer de colon haría metástasis investigábamos las células tumorales. A partir de este trabajo deberemos examinar la tierra más que la semilla”, explica Batlle, que lo describe con un paralelismo con la jardinería: “Podemos predecir si una planta crecerá mirando si el terreno, el substrato está fertilizado. El TGF-beta sería el fertilizante que favorecería la modificación del suelo donde esta semilla tumoral podrá crecer”.
    Los científicos han visto, además, que las células del tumor ya tienen esta capacidad de modificar el entorno en el órgano de partida. “Podemos saber si se producirá o no una metástasis con una medida indirecta. Es decir, si observamos que el estroma ya está modificado en el tumor primario del colon querrá decir que las células tumorales que se diseminen tendrán la habilidad para modificar el entorno del hígado”, explica Alexandre Calon, primer autor del artículo e investigador post-doctoral en el laboratorio de Batlle.
    Validación de los resultados científicos
    El equipo de investigadores también demuestra en el artículo de Cancer Cell que eliminando la señal de TGF-beta en el estroma bloquean la iniciación de la metástasis. Los investigadores usaron un inhibidor de TGF-beta que está en fase clínica para otras enfermedades, y administraron este fármaco a ratones portadores de tumores agresivos en el colon.
    Los ratones tratados con el compuesto eran resistentes a la formación de metástasis. “Este experimento con ratones nos ha servido para validar el diálogo necesario entre TGF-beta y el estroma del tumor para que se pueda producir una metástasis. Los resultados con ratones también indican que para aquellos pacientes con el TGF-beta activado podría ser beneficioso, si se encuentran en una fase inicial, tomar un inhibidor de TGF-beta”, explica Batlle.
    Según han podido comprobar los investigadores, la dependencia por TGF-beta es para las fases iniciales de la metástasis. Es decir, una vez instaurada en el órgano distante, la administración del inhibidor no tiene efecto. “Aún así, debemos advertir”, dice Batlle, “que el desarrollo  de un fármaco para tratar las metástasis de cáncer de colon se presenta muy complicado”. 
    Hoy  en día, la gran mayoría de inhibidores se deben probar primero en pacientes con un pronóstico irreversible. “Los ensayos clínicos de nuevas moléculas están pensados para incidir en el crecimiento del tumor, mientras que la molécula que hemos administrado a los ratones no actúa en el crecimiento sino en la fase inicial. En todo caso, abrimos la posibilidad de que, en un futuro, pueda desarrollarse un inhibidor basado en el TGF-beta”, concluye el investigador.
    Un test de diagnosis de recaída en cinco años
    El cáncer de colon representa la segunda causa de muerte por cáncer en todo el mundo. El tratamiento habitual para combatir la enfermedad combina la cirugía con la quimioterapia. Después de estos tratamientos, los pacientes presentan períodos de remisión, que pueden ser de meses a incluso años, después de los cuales un 30-40% de ellos tendrán recaídas que en la mayoría de los casos se presentan en forma de metástasis a dos órganos específicos, principalmente a hígado y, en ocasiones, a pulmón.
    Elena Sancho explica que “en unos cinco años podríamos tener en el mercado un test de diagnóstico para identificar los pacientes que están en riesgo de metástasis y ajustar el tratamiento según esa predicción”.
    Los científicos han observado que alrededor del 15% de los pacientes nunca desarrolla metástasis y se correlaciona con si el estroma ha sido modificado por el TGF-beta. Esto significa que con un test de diagnóstico basado en el análisis de la signatura genética del estroma (presencia de TGF-beta y de Interleucina-11, entre otras moléculas), los médicos podrán diferenciar a los pacientes con riesgo de padecer metástasis.
    Si los datos del estudio se confirman, entre un 10-15% de enfermos no requerirían quimioterapia, con un beneficio directo para su salud y un ahorro de recursos. Por otro lado, si el test pronostica un alto riesgo de metástasis, podría administrarse una terapia más agresiva y hacerles un seguimiento más constante.

    Conceptos clave

    Células madre tumorales
    No todas las células tumorales tienen las mismas propiedades. Muchas de ellas, aún siendo tumorales sólo forman parte de la masa del tumor. Por lo tanto, dentro de un tumor existe una jerarquía de células tumorales. En la cima de la jerarquía residen las células madre, que son las que desarrollan las habilidades para regenerar un tumor e instaurar una metástasis en un órgano distante.
    Estroma
    Es el microambiente que rodea las células tumorales. El estroma está formado por tipos celulares diferentes que son reclutados por las células cancerosas, entre los cuales: células endoteliales – células planas que recubren el interior de todos los vasos sanguíneos; macrófagos - células con capacidad inmunológica, con la función de limpieza y defensa del tejido; fibroblastos - células propias del tejido encargadas de la síntesis de los componentes de la matriz; leucocitos - células sanguíneas de respuesta inmunitaria, encargadas de defender el organismo contra sustancias extrañas o agentes infecciosos.
    El tumor es capaz de modificar la función de estas células en beneficio propio. En este estudio se observa por primera vez el papel fundamental del estroma para que las células tumorales de colon puedan instaurar una metástasis al hígado.
    TGF-beta
    Factor de crecimiento transformante beta. Es una proteína que controla proliferación (crecimiento y división celular) y diferenciación celular (especialización en un tipo celular determinado) entre otras funciones, en la mayoría de células. Es un tipo de citoquina que está vinculada a problemas del sistema inmunitario, cáncer, enfermedades del corazón, diabetes, Parkinson, síndrome de Marfan, síndrome de Loeys-Diets y sida.
    Uno de los máximos expertos mundiales en TGF-beta es el investigador Joan Massagué.  El director adjunto del IRB Barcelona es reconocido internacionalmente por haber delineado en la década de los 90, la cascada de señalización de esta proteína y definido las bases para estudiar su disfunción en enfermedades. 
    La desregulación de TGF-beta puede resultar en desarrollo tumoral. TGF-beta ejerce efectos de supresión tumoral que las células malignas han de eludir para evolucionar hacia la malignidad. Adicionalmente, TGF-beta modula procesos como invasión celular, regulación del sistema inmune, modificación del microambiente, que las células malignas pueden explotar en beneficio propio. El mismo Joan Massagué determinó en 2008 la función principal de TGF-beta para que un cáncer de mama pueda hacer metástasis. En ese estudio con participación del IRB Barcelona, se observó que TGF-beta provocaba cambios en la propia célula tumoral, que permitían que pudiera salir del órgano primario hacia la sangre. En este estudio, lo que determinan Eduard Batlle y su equipo, es que TGF-beta corrompe el estroma del tumor para que le ayude a poder hacer metástasis.
    Interleucina-11
    Es una proteína producida por las células del estroma. El estudio de Batlle y Sancho en Cancer Cell le otorga un papel fundamental en la modificación de las células tumorales. Gracias a la señal de Interleucina-11, las células tumorales consiguen activar una serie de genes que les permiten sobrevivir en un órgano hostil durante la metástasis. Sin la acción de Interleucina-11 las células tumorales que se han diseminado a otros órganos mueren antes de poder producir una metástasis.
    Metástasis
    Es el del proceso por el cual las células tumorales son capaces de generar nuevos tumores en órganos distantes y diferentes al órgano primario, desde el cual han escapado. El cáncer de colon suele hacer metástasis a hígado y pulmón.
    Desde los primeros estadios, los tumores liberan a la sangre células potencialmente hábiles de instaurar metástasis. Ahora bien, la metástasis es un proceso ineficiente dado que hay muy pocas células que tengan las habilidades para sobrevivir ya sea de camino hacia un nuevo órgano (hay muchas células de defensa del organismo), ya sea en un órgano diferente (una célula de colon lo tiene difícil para sobrevivir en un órgano como el hígado porque el entorno le es hostil). Desgraciadamente, las metástasis cuando se producen suelen ser de mal pronóstico para el paciente. De hecho, los estudios epidemiológicos otorgan a las metástasis el 90% de las muertes por cáncer.
    Referencia bibliográfica:
    Alexandre Calon, Elisa Espinet, Sergio Palomo-Ponce, Daniele V.F. Tauriello, Mar Iglesias, María Virtudes Céspedes, Marta Sevillano, Cristina Nadal, Peter Jung, Xiang H.-F. Zhang, Daniel Byrom, Antoni Riera, David Rossell, Ramon Mangues, Joan Massagué, Elena Sancho, Eduard Batlle. “Dependency of Colorectal Cancer on a TGF-beta-Driven Program in Stromal Cells for Metastasis Initiation”. Cancer Cell (2012), 13 November (print issue)

    Fuente: IRB

    Patentan un método para reducir los efectos secundarios de la quimioterapia


    Investigadores del Centro de Investigación Príncipe Felipe y de la Fundación Investigación e Innovación para el Desarrollo Social han desarrollado y patentado un procedimiento para la eliminación de metales pesados en disolución. Ahora van aplicar este método en un proyecto experimental para la eliminación de cisplatino excedente en sangre. Este metal, utilizado en tratamientos de quimioterapia, es responsable de efectos secundarios como toxicidad renal, náuseas, vómitos y alteraciones sanguíneas en pacientes con cáncer.
    El Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) y la Fundación Investigación e Innovación para el Desarrollo Social (FIIDS) han iniciado un proyecto conjunto para reducir los efectos secundarios en tratamientos con quimioterapia a pacientes con cáncer.

    En concreto, los investigadores del Laboratorio de Bioquímica Estructural del CIPF y del área de Biomedicina de la FIIDS han desarrollado y patentado un proceso para la eliminación de metales pesados en disolución, y han descubierto que este proceso sería también válido para la reducción de los metales disueltos en fluidos de seres vivos, señalan ambas instituciones.
    La idea es eliminar el cisplatino excedente en sangre, un metal causante de graves efectos secundarios
    Según los responsables del proyecto, la primera aplicación prevista de este método es la eliminación del cisplatino excedente en sangre tras la administración intravenosa en pacientes de cáncer.
    "El cisplatino es el medicamento más frecuentemente prescrito en tratamientos de quimioterapia y está considerado como el anticanceroso más efectivo y de mayor espectro de acción. Sin embargo, al tratarse de un metal, la presencia de este fármaco en sangre conlleva un gran número de efectos secundarios de gravedad tales como toxicidad renal, náuseas, vómitos y alteraciones sanguíneas", indican.
    Aumentar la eficacia terapéutica
    El proceso desarrollado para la eliminación de metales pesados en disolución se adaptará a la reducción del platino mediante el intercambio con otros metales no tóxicos. La eliminación de platino en sangre se efectuará por un método extracorpóreo similar a la hemodiálisis.
    La aplicación del proceso contribuiría a reducir estos efectos secundarios del cisplatino al eliminar esta sustancia de la sangre. Además, el proyecto tiene entre sus objetivos aumentar la eficacia terapéutica del fármaco al permitir el incremento de su dosificación, según las instituciones.
    Localización: España
    Fuente: SINC

    viernes, 16 de noviembre de 2012

    Conferencia “Tener cáncer y amarse”









    Impartido por Mª Salud Catalá, Directora de Cancer & Beauty – Estética Oncológica y  Maite Sarrió, Doctora en Psicología. Directora de TEDxValenciaWomen e INFINITA Consultora GD

    Horario: de 18:00 a 19:30 h 

    Entrada libre

    Reflexionaremos sobre el empoderamiento, la autoestima, la enfermedad y la posibilidad de usar la mente y la estética a nuestro favor para amarnos más y mejor, y así sanarnos, ser libres y felices. ¡Ama-Gi!

    http://tedxvalenciawomen.com/tedxvlc-women-2012/actividades-paralelas/

    miércoles, 14 de noviembre de 2012

    Que la quimioterapia no le deje tirado en el sofá


    • Un estudio confirma los beneficios del ejercicio físico en pacientes con cáncer
    • El ejercicio no está contraindicado durante los tratamientos
    • La recomendación es hacer media hora de actividad moderada al día

    La fatiga es uno de los 'daños colaterales' más característicos de los pacientes con cáncer. Bien sea por el propio metabolismo de la enfermedad, los efectos de los tratamientos o la afectación psicológica que acompaña al diagnóstico, no es extraño que muchos afectados sufran un excesivo cansancio. Una nueva revisión de estudios vuelve a ratificar que el ejercicio físico puede ser beneficioso para aliviar esta molesta sensación.
    Aunque no es la primera vez que se valoran los beneficios del ejercicio físico, una amplia revisión de más de 50 estudios publicada esta semana en la 'Biblioteca Cochrane' lo acaba de demostrar en una amplia muestra (más de 4.000 individuos) con tumores muy diversos y que realizaban ejercicios variados (aeróbicos, con pesas, bicicleta, caminar...).
    Según las conclusiones a las que han llegado Fiona Cramp y James Byron-Daniel, de la Universidad West England, en Bristol (Reino Unido), el ejercicio aeróbico, durante y después de las terapias, parece ser el más beneficioso para aliviar la fatiga. Los pacientes con tumores sólidos (sobre todo de mama y próstata) fueron quienes mejor se encontraron después de la gimnasia; mientras que los beneficios no fueron tan evidentes en el caso de afectados por enfermedades hematológicas.
    Alejandro de Lucía, profesor de la Universidad Europea de Madrid y una de las personas que más ha estudiado el ejercicio físico en pacientes con cáncer, cree que esta observación puede deberse a un mero sesgo. "Ésta es una cuestión aún nueva, y algunos tumores han sido más estudiados que otros", explica a ELMUNDO.es; aunque a su juicio ponerse en marcha tiene repercusiones positivas para cualquier afectado, independientemente del tipo de cáncer.

    También durante la terapia

    "Hacer ejercicio tiene beneficios para cualquier persona, independientemente de su edad y estado físico. De hecho, cuanto peor sea el estado general, mayores son los beneficios", asegura. Siempre con sentido común ("un paciente obeso con riesgo cardiovascular no puede ponerse a correr cinco horas"), Lucía anima a cualquier afectado a no quedarse en el sillón. "El paciente con cáncer debe empezar a hacer ejercicio en cuanto pueda", recomienda.
    Y para quienes tengan dudas, este especialista en Medicina recuerda que lo mínimo recomendado en las guías oficiales estadounidenses son 30 minutos diarios de actividad moderada. "Es un mínimo, pero sacar al perro a caminar a buen ritmo 10 minutos tres veces al día valdría".
    Ana Ruiz, oncóloga del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, admite que 'ponerse en forma' puede resultar especialmente difícil durante las terapias; "pero por eso mismo es especialmente importante que los oncólogos estén sensibilizados y aborden el tema en la consulta".

    Beneficios demostrados

    Ruiz reconoce que sus colegas se sorprenden a veces cuando les menciona todas las evidencias que han demostrado beneficios del ejercicio incluso a la hora de prolongar la supervivencia después del diagnóstico de un tumor. "Los pacientes en forma toleran mejor los tratamientos, tienen beneficios psicológicos y sociales, pero es que además ayuda a vivir más", subraya.
    En el pasado, como recuerdan los autores del metaanálisis, no era extraño que a los pacientes oncológicos se les recomendase reposo para tratar de aliviar su fatiga. Sin embargo, cada vez son más las evidencias que demuestran que un programa de ejercicios aeróbicos con una intensidad moderada (y adaptada a las facultades y estado físico de cada uno) puede tener grandes beneficios en su calidad de vida y también en su pronóstico.
    Queda por ver, admiten, cómo pueden influir (positiva o negativamente) cuestiones como la frecuencia, duración o intensidad del ejercicio, si éste se practica de manera individual o pautada en grupo por un especialista. Serán necesarios más ensayos clínicos para medir los efectos a largo plazo (no sólo contra la fatiga) o qué tipo de tumor se puede beneficiar más de una vida activa.
    Fuente: María Valerio | Madrid El Mundo.es