lunes, 20 de febrero de 2012

EJERCICIO FÍSICO Y CÁNCER

 (Fuente foto: Diario Médico)

Ejercicio físico durante los tratamientos

Sumar el ejercicio a la quimioterapia y a la radioterapia. Es un nuevo enfoque frente al cáncer, que cada vez gana más adeptos entre los profesionales sanitarios. Según un informe de la institución británica MacMillan Cancer Suport (bajo el título de "A moverse más"), basta con tan solo 150 minutos semanales para obtener beneficios.

Para llegar a estas conclusiones, se han revisado más de 60 estudios, se ha encuestado a 400 profesionales y se han analizado los resultados de un proyecto piloto en el que la práctica de deporte formó parte del tratamiento para el cáncer. Los resultados confirman que el ejercicio podría ser la "mejor medicina" para tratar la enfermedad, ya que el porcentaje de los beneficios son altos: en el tumor de mama, las probabilidades de morir por la enfermedad se reducen un 40%; en el de vejiga, un 50%; y en el carcinoma de próstata, un 30%.


También en las jornadas "Deporte y enfermedades oncológicas, una alianza en beneficio del paciente", organizadas en Madrid por la Escuela de Estudios Universitarios Real Madrid-Universidad Europea, los expertos españoles recalcaron la importancia de la actividad física frente al cáncer como método para mejorar de manera sustancial la calidad de vida.

Los beneficios para el enfermo oncológico son cuatro: mejora las defensas del organismo, contribuye a la recuperación y evita complicaciones clínicas colaterales; mejora la motivación personal y la autoestima; incrementa las relaciones sociales y la empatía; y aumenta el bienestar del afectado.

Además, cuando se lleva a cabo junto con quimioterapia o radioterapia (tratamientos invasivos), puede reducir algunos de los efectos secundarios, como fatiga, depresión, osteoporosis o enfermedad cardíaca. También se ha sugerido que disminuiría los coágulos sanguíneos y la pérdida de masa muscular propia de la inactividad física.

En resumen, con el ejercicio se pueden afrontar las alteraciones (físicas y psíquicas) asociadas a la enfermedad y a su tratamiento, y alcanzar un estado emocional positivo.


Ejercicio físico después de los tratamientos

También es una opción terapéutica para quienes han superado la enfermedad, porque podría reducir a la mitad las probabilidades de recurrencia.

Aproximadamente un 60% de las personas diagnosticadas de cáncer aumentan de peso debido a la quimioterapia y a los tratamientos hormonales. Mantener una vida activa y una alimentación saludable te pueden ayudar a recuperar el peso ideal.

Además, en la actualidad existen muchos estudios que demuestran que la realización diaria de ejercicio físico mejora la salud y la calidad de vida de las personas tratadas por cáncer, ya que permite reducir el cansancio, incrementar la fuerza muscular y además tienen efectos psicológicos positivos por que disminuye la ansiedad y la depresión.


Por tanto, no hay excusas, PONTE EN FORMA, solo/a o acompañado/a márcate unos objetivos y empieza a hacer ejercicio.


Desde aquí vamos a ir proponiéndote distintas actividades, para que comencéis a activaros, pero recordad antes de empezar a realizar cualquier ejercicio consultar con vuestro médico u oncólogo, para adaptarlo al estado físico en que os encontráis.







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